S.A.H.O.S. en los niños. La cirugía de amígdalas y adenoides.

Las amígdalas son dos estructuras redondeadas que podemos ver en la garganta cuando tienen un tamaño significativo. Las adenoides son tejidos que se encuentran detrás de la nariz, conocidas vulgarmente como “carnes crecidas”. Estos tejidos alteran la respiración de los niños al dormir y son el motivo más importante en la generación del síndrome de apneas hipopneas obstructivas en los niños. Los afectados presentan ronquidos intensos y dificultad para respirar todas las noches. Esto altera la calidad del sueño impidiendo el buen descanso y generando síntomas como cansancio, somnolencia durante el día, problemas de atención, irritabilidad, atraso del crecimiento en altura y peso. Suelen verse problemas de hipoacusia (no escuchan bien). En raros casos los niños pueden desarrollar problemas cardiológicos  generando desde incapacidad para realizar ejercicios físicos hasta trastornos cardiacos graves que pueden requerir internación en terapia intensiva (esto ultimo es aún mas raro) Las infecciones reiteradas de las amígdalas también pueden llevar a su medico a proponerle la cirugía. La hipertrofia adenoidea predispone a las sinusitis y hace que los niños respiren por la boca. No perciben bien los olores y el aire que llega a los pulmones no es filtrado, calentado y humidificado por la nariz. En nuestros días la amigdalectomia y/o adenoidectomia es una de las cirugías con anestesia general que más se realiza en niños (en  EEUU). Se ha comprobado que la adenoamigdalectomia aumenta la velocidad de crecimiento en peso y talla en los niños.  Mejora otras variables de comportamiento como el humor, hiperactividad, agresividad, cansancio, fatiga, letargo, somnolencia diurna, problemas de atención, desempeño escolar y es habitual observar cambios en las características de la voz luego de la cirugía. La colocación de tubos de ventilación timpánica o simplemente la adenoidectomia mejora en más del 90 % los problemas de hipoacusia conductiva por otopatia secretora. La cirugía de amígdalas y adenoides es un tratamiento exitoso para el síndrome de apneas hipopneas del sueño en más del 80% de los casos.

texto informativo creado el: 27/02/08.

Riesgos de la cirugía y alternativas.

La decisión de no efectuar la cirugía rara vez pone en riesgo la vida pero si muy frecuentemente afecta la calidad de vida en los aspectos antes mencionados. Tanto la cirugía como la anestesia general tienen riesgos potencialmente fatales no todos prevenibles bajo circunstancias terapéuticas ideales. Las complicaciones de la anestesia incluyen hipertermia maligna, arritmias cardíacas, lesión traumática de cuerdas vocales y bronco aspiración con la consecuente obstrucción o infección respiratoria. Las complicaciones de la cirugía incluyen hemorragia grave, obstrucción de vías aéreas, parálisis muscular prolongada, deshidratación, insuficiencia palatofaríngea, otitis, estenosis nasofaríngea, tortícolis refractaria y edema facial. Naturalmente los beneficios de la cirugía no se dan siempre en todos los pacientes. La colocación de tubos de ventilación en oídos puede asociarse con hipoacusia perceptiva o perforación timpánica  crónica. En algunos casos un dispositivo C-PAP puede ser una alternativa a la cirugía.

texto informativo creado el: 27/02/08.

Datos importantes para recordar ante una cirugía de amígdalas y adenoides:

    • Hay alrededor de un 3% de posibilidades de hemorragia que puede darse en los 10 días posteriores al procedimiento. El paciente o tutores deben comprometerse a no alejarse a más de una hora de distancia de la institución durante los 10 días posteriores a la cirugía. No respetar esta recomendación pone en serio riesgo la vida del enfermo.
    • Concurra previamente al Servicio de Hemoterapia para determinar el grupo y factor sanguíneo del paciente y de ser necesario proveer dadores.
    • Las primeras horas suele haber sangrado por la boca, la nariz, o vómitos con sangre. Esto es habitual durante el tiempo que el paciente está internado. Si ocurre cuando usted está en casa concurra a la Guardia de Emergencias.
    • En lo posible el paciente debe evitar tomar aspirina, paracetamol, ibuprofeno o cualquier antipirético, analgésico o antiinflamatorio los 10 días previos a la cirugía.
    • Recuerde que 8 horas antes de la cirugía debe evitar comer o tomar líquidos. Concurra siempre con todos los estudios realizados.
    • El pelo debe estar limpio y corto (o recogido). El día de la cirugía es útil bañarse utilizando un jabón antiséptico (pervinox).
    • El paciente debe concurrir a la cirugía sin anillos aros, cadenas u otros elementos metálicos en el cuerpo.
    • El paciente debe tener completo el calendario de vacunación.
    • Informe al medico sobre alergias a medicamentos, enfermedades  o antecedentes de hemorragias en el paciente o la familia.
    • Informe al medico si hay signos de alguna enfermedad en el momento de la cirugía (catarro, fiebre, diarrea).
    • Si el paciente evoluciona bien puede ser externado el mismo día de la cirugía para continuar controles en forma ambulatoria.
    • La dieta puede iniciarse horas después de la cirugía y debe ser blanda y tierna. Los primeros días el helado calma el dolor. Debe asegurarse que tome liquido o alimentos que lo contengan (gelatina). Algunos niños no toman líquidos y corren riesgo de deshidratarse. Ante la duda consulte a la Guardia de Emergencias.
    • Puede haber fiebre las primeras 24-48 horas. Si no cede con los medicamentos debe consultar a la Guardia de Emergencias.
    • Son habituales el dolor al tragar durante los primeros 10 días que hacen que el paciente coma menos. También duelen los oídos al tragar y pueden sangrar (esto es normal).
    • Es habitual que persista algún grado de ronquido luego de la cirugía y que los primeros días postoperatorios no pueda respirar bien por la nariz (esto es a consecuencia de coágulos en fosas nasales). El paciente puede sonar su nariz de forma habitual y respirar vapor mejora la obstrucción nasal.
    • Ante cualquier duda debe consultar a la Guardia de Emergencias. Si es necesario el medico se comunicara con el cirujano interviniente (los teléfonos del mismo están en la historia clínica del paciente). También puede recurrir a los consultorios de otorrinolaringología.
    • Es habitual notar cambios significativos en la voz luego de la cirugía
    • Es normal ver una imagen blanca en el sitio donde estaban las amígdalas en la garganta las semanas posteriores a la cirugía